Sobrevivir en el desierto

¿Cómo es posible que sobrevivan los camellos en el desierto? Temperaturas extremas, falta de agua, tormentas de arena… Pues bien, para hacer frente a tanta adversidad, los camellos están equipados con un auténtico kit de supervivencia.

 

Ni una gota de agua en mes y medio

 

¿Sabías que un camello puede resistir sin beber hasta 50 días? Aunque no es lo habitual: solo lo consigue si las temperaturas no son muy altas y no tiene que realizar actividad física.

Cuando una caravana debe recorrer grandes distancias en pleno verano, lo normal es que aguante bien alrededor de una semana. Tampoco está mal, ¿verdad?

 

¿Cómo lo consigue?

 

Si crees que los camellos guardan el agua en sus jorobas, te equivocas. Lo que contienen las jorobas en realidad es grasa. ¡Más de 30 kg!

Pero es cierto que no podrían sobrevivir en el desierto sin sus jorobas. Su organismo está diseñado para metabolizar toda esa grasa y transformarla en el agua y los nutrientes que necesitan para mantenerse con vida.

Además, reponen rápidamente la grasa que gastan. En solo 15 minutos, pueden beber más de 100 litros de agua y empezar a producir más sebo de inmediato.

 

40⁰C… ¡y no hay sombra!

 

Ni abanicos ni aire acondicionado. Los camellos no los necesitan para mantenerse frescos. ¿Te has fijado que tienen un cuello y unas patas muy largas, pero el pelo muy corto? Su alta estatura les mantiene alejados del calor que desprende la arena, a la vez que el pelaje les protege del sol sin hacerles sudar.

¿Y qué me dices de los pies? Grandes, ¿eh? Pues a ellos les sirven para no hundirse en la arena. Por eso también tienen unas pestañas tan largas, para que no les entre en los ojos.

 

Como ves, son unos animales muy interesantes. Si quieres conocerlos mejor y verlos de cerca, ven a visitarnos y te contaremos más cosas sobre la vida de los camellos en el desierto.